
Cuando uno cumple un nuevo aniversario de nacimiento, generalmente recibe ¿felicitaciones? "besos", "saludos de compromiso", "omisiones de todo lo dicho" y REGALOS!!! Una costumbre mercantilista que aguardamos inevitablemente año tras año y le trasladamos a ella nuestra insaciable sed de juzgarlo todo. Así nos encontramos diciendo -"con lo que gana mira lo que me regala?" ó "pobre no tiene un mango y se molesta con esta porqueria". Podemos aludir mil dictámenes mas, pero dejando de lado los extremos ejemplificados, hay cosas que nos llegan en estas ocasiones, que tiran por tierra todos los preconceptos y nos dejan estupefactos. Ya no juzgamos el dinero invertido, el mal gusto en la elección, la oportunidad del presente, su utilidad, etc. etc. etc.
Frente a estas ocasiones, gracias a Dios o a algo nos presentamos indefensos, frágiles, sin reacciones clicheadas. Frente a estas ocasiones solo atinamos a dejar correr una lagrima y apenas esbozamos un gracias sin sentido y nos fundimos en un abrazo que encierra una biblioteca de descripciones de ese único momento que estamos celebrando y que se da en turno de un cumpleaños. GRACIAS FRANELE !!!!!
